Ignacio García columna

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Ignacio García

Citlalli Hernández reemplaza a Luisa María Alcalde  

La semana pasada Citlalli Hernández renunció a la titularidad de la Secretaría de Mujeres del gobierno federal para ocupar la presidencia de la Comisión Nacional de Elecciones del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Su retorno obedece a los problemas internos en las estructuras del partido guinda para la definición de las candidaturas. 

Después de haber sido secretaria general de Morena, Citlalli Hernández conoce a profundidad al partido guinda. Su regreso a las estructuras partidistas se entiende como la necesaria reconfiguración de la operación política que en la actualidad adolece el mismo. 

Aunque Luisa María Alcalde reemplazó a Mario Delgado en la dirigencia nacional de Morena, la primera prueba de su gestión fue en 2025, cuando se llevaron a cabo las elecciones locales de Durango y Veracruz. En esa ocasión, Morena perdió la mayoría de las alcaldías en la entidad que es gobernada por ese instituto político desde 2018 y fue borrada del escenario municipal duranguense. 

En ese momento, la principal responsabilidad recayó en Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador. El todavía secretario de Organización de Morena fue señalado de una escasa capacidad operativa para evitar la debacle municipal del morenismo. 

No obstante, después de los escándalos relacionados con sus lujosos viajes al extranjero, la credibilidad del hijo de López Obrador fue sepultada. Sus aspiraciones presidenciales también se derrumbaron—al menos por el momento—y Alcalde fue la única responsable de la operación partidista. 

Pese a que la ahora dirigente nacional de Morena fue secretaria de Gobernación en el tramo final del sexenio pasado, no cuenta con la estructura operativa que estableció pragmáticamente Mario Delgado. Por ello, en medio de las tensiones por las definiciones de las candidaturas para el proceso electoral del próximo año requería de un refuerzo estelar. 

Las extorsiones del PT y PVEM  

Los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) se han rebelado a Morena. Después de rechazar la iniciativa presidencial de la reforma electoral, se han empoderado. Y están dispuestos a vender cada vez más cara su lealtad al movimiento de la autollamada “cuarta transformación”. 

Sin perfiles que fuesen capaces de cabildear con las bancadas del PT y PVEM, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, optó por enviar al partido a Citlalli Hernández. Su conocimiento central de las estructuras partidistas y su capacidad de negociar evitarán una derrota política de Morena ante sus aliados. 

La dirigencia del PVEM ha extorsionado a Morena con formar parte de la coalición a cambio de postular a cinco candidatos a las 17 gubernaturas que están en disputa. Según los Verdes, aportan votos y estructura a la “4T”, por lo cual reclamaron un botín más amplio que en 2024. 

En el caso del PT, las extorsiones son similares. Buscan postular a más de una cuarta parte de los aspirantes a las alcaldías en disputa. Esto al considerar que su principal fortaleza política reside en el ámbito municipal. 

Estas presiones por parte de los aliados de Morena han causado enfado en Palacio Nacional. La llegada de Citlalli Hernández se relaciona con la capacidad operativa que tendrá para acomodar las estructuras que desorganizó Alcalde en los meses que lleva al frente del partido. 

La incomodidad de Palacio Nacional 

La vida privada de Luisa María Alcalde se ha mezclado con la pública. Estos hechos han causado incomodidad en Palacio Nacional que considera que la exsecretaria de Gobernación no garantizará la mayoría de Morena en la Cámara de Diputados en las elecciones federales del próximo año, así como la mayoría de las gubernaturas. 

Desde finales del año pasado se barajeaba la posibilidad de reemplazar a Alcalde en la dirigencia de Morena. En primera instancia, se contemplaba la posibilidad de colocar al actual gobernador de Sonora, Alfonso Durazo. Y posteriormente se consideró a la actual secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, para sustituirla. 

En la actualidad, las presiones sobre la labor de Alcalde se han incrementado. La presidenta observa que necesita operadores políticos, y ante las extorsiones constantes de sus aliados requiere de otros tipos de perfiles, en los cuales se alcancen modificaciones. 

Desde Palenque no existirían fricciones con Palacio Nacional sobre una posible salida de Alcalde de la dirigencia de Morena. El expresidente mantiene una amistad con Bertha Luján, quien fue una de sus colaboradoras más confiables en el gobierno de la Ciudad de México, pero que en la actualidad necesita aceitar la maquinaria electoral. 

Así, la salida de Alcalde parece inevitable. El actual secretario de Educación Pública federal (SEP), Mario Delgado, ha participado en las labores de acompañamiento y gestión política a Alcalde, aunque al mismo tiempo procura mantener sus aspiraciones para buscar la gubernatura de Colima. 

Los cambios en el gabinete que se aproximan  

En los siguientes meses se presentarán cambios en el gabinete presidencial de Sheinbaum. En primera instancia los cargos relacionados con López Obrador podrían dejar las filas del gobierno federal, debido a que algunos buscarían diferentes cargos de elección popular. 

Entre ellos destaca el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, que buscará la gubernatura de Colima. Mientras que algunos otros funcionarios federales han expresado sus intenciones de competir por diferentes cargos a las elecciones de 2027. 

Sheinbaum podría colocar a perfiles más afines, con personajes que deban su lealtad a la presidenta y no a su sucesor. Mientras que en las estructuras del partido también podría evidenciarse una modificación clara con la salida de Alcalde y la salida de otros perfiles cuestionables del partido. 

Para Sheinbaum, el partido no ha sido prioridad, pero las recientes negativas del PT y PVEM para apoyar sus propuestas legislativas han obligado a una serie de cambios para intentar evitar aceptar las extorsiones de sus aliados en la conformación de las candidaturas. 

Aunque la presidenta ha implementado algunos cambios en su gabinete, aún son insuficientes para garantizar modificaciones centrales. Y que todas las personas que se integren a su administración formen parte completamente de su primer círculo de confianza. 

La operadora que faltaba  

Citlalli Hernández tiene la misión de encargarse de garantizar una eficiente operación política en las estructuras internas del morenismo. Alcalde ha optado por darle concesiones a Arturo Ávila, el vocero parlamentario que se ha enfrascado en escándalos relacionados a su excesiva fortuna, quien ha intentado postular a perfiles sin capital político. 

Hernández también tendrá que negociar con otros perfiles que no sean del interés real del gobierno. Y convertirse en la principal interlocutora de Sheinbaum en la conformación de las alianzas del partido, optando por la separación en aquellas regiones donde PVEM y PT no acepten las condiciones de Morena. 

Para Sheinbaum, no pueden permitir que partidos satélites se rebelen y traten de ganar más espacios políticos, sin tener las suficientes estructuras para ello. En Palacio Nacional existe una negativa a deshacerse de puestos que conquistaron con escasos apoyos de sus aliados. 

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