El Sistema de Transporte Colectivo (SCT) de la Ciudad de México está al borde del colapso. La ciudad más poblada y transitada del país enfrenta un problema crónico de déficit de movilidad ante el crecimiento demográfico que ha vivido la urbe en las últimas décadas y que pone en el centro del huracán a la jefa de Gobierno de la capital, Clara Brugada.
En lo que va del año, solo el Metro de la Ciudad de México ha operado sin interrupciones en el servicio de transporte en 17 días. El sistema de transporte ha enfrentado problemas de fallas de energía eléctrica o motrices, así como connatos de incendios por fallas en las vías.
Casi diariamente, decenas de miles de usuarios se quejan de las fallas constantes del Metro. Los pasajeros denuncian que se interrumpen los viajes de forma cotidiana sin que exista alguna mejora real en el sistema de movilidad. Esto pese a que la jefa de Gobierno ha anunciado una serie de acciones de modernización.
El Metro de la Ciudad de México dejó de ser un sistema rápido de traslado para los ciudadanos. Además de la excesiva cantidad de usuarios, los vagones están sucios, viejos y deteriorados, un problema que enfrentan diariamente más de dos millones de viajeros.
A pesar de que se trata de la principal vía de conectividad en la Ciudad de México, en la actualidad este sistema está rebasado. Esto es similar al resto de los servicios de movilidad que existen en la ciudad, dado que hay una concentración masiva de personas en un espacio geográfico tan reducido.
Brugada ha señalado constantemente que se ha comenzado a atender el problema que padece el Metro, el mismo que no fue atendido por sus antecesores. No obstante, para la mayoría de los usuarios del sistema de transporte, las acciones gubernamentales han sido insuficientes para mejorar las condiciones de traslado.
Sindicalistas vs Brugada
Los integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) anunciaron una protesta escalonada desde el viernes pasado por las pésimas condiciones en las que se encuentra el sistema de transporte público.
De acuerdo con los inconformes, el 70 por ciento de las unidades no han sido remodeladas. Esto ha causado una molestia permanente por parte de los usuarios y de los trabajadores del Metro. Ya que estos últimos son obligados a trabajar horas extra para satisfacer una demanda creciente de servicio.
Los sindicalistas han acusado que el gobierno de Brugada ha sido incapaz de garantizar condiciones adecuadas para el servicio de transporte público en la ciudad. Ante la falta de respuesta del director del SCT, Adrián Rubalcava, han decidido protestar de forma escalonada.
Desde su arribo a la dirección del Metro, el exaspirante a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México ha sido señalado por retrasos, saturación y constantes afectaciones en las vías del transporte. Los trabajadores lo han acusado de desconocimiento total de su función al frente del Metro.
Acciones insuficientes para el metro
El principal sistema de transporte público de la capital del país enfrenta una debacle sostenida que ha sido una responsabilidad permanente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) desde 2018 y del extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD) entre 1997 y 2018.
Los exmandatarios capitalinos solo colocaron ciertos parches al problema mayúsculo que paulatinamente fue creciendo en la ciudad. La construcción de una nueva línea, por parte del gobierno de Marcelo Ebrard, no resolvió el problema de movilidad. Mientras que la complementariedad de los traslados a través del Metrobús que impulsó Andrés Manuel López Obrador tampoco representó una solución.
En una ciudad con más de diez millones de personas y más de 22 millones que integran la Zona Metropolitana, las acciones emprendidas para el servicio de transporte son insuficientes, y el problema ha generado una crisis para la administración de Brugada.
El deterioro de la movilidad
Desde la inauguración del Metro en 1969 durante el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, hay sectores que no han recibido mantenimiento ni remodelaciones. En las últimas décadas del siglo pasado, la responsabilidad fue exclusiva del gobierno federal. Esto debido a que el regente capitalino dependía del presidente de la República.
Con la democratización capitalina, el entonces Distrito Federal se convirtió en un espacio de control para el PRD y posteriormente, para Morena. No obstante, el crecimiento sistemático y desmedido de la concentración demográfica en la capital del país causó un problema sobre la capacidad de satisfacer estos servicios.
Cuauhtémoc Cárdenas se deslindó del problema al enfocarse en su nueva candidatura presidencial. Mientras que Rosario Robles trató de atender la problemática de conectividad con las vías cercanas con la construcción de las zonas Buenavista-Villa de Aragón y Villa de Aragón-Ciudad Azteca.
En la administración de López Obrador se priorizó la construcción del Metrobús para desahogar la demanda del Metro, pero esto causó nuevas afectaciones de movilidad en el sistema convencional, mientras que Alejandro Encinas no hizo nada en materia de sistemas de transporte de la ciudad.
En el gobierno de Marcelo Ebrard, pensando en la candidatura presidencial, anunció la construcción de la Línea 12 del Metro que conecta Mixcoac-Tláhuac. Estos avances resultaron insuficientes para la explosión demográfica que atravesó en las últimas décadas la Ciudad de México.
La línea dorada no fue finalizada de forma correcta en el gobierno de Ebrard y durante la gestión de Miguel Mancera tampoco hubo cambios significativos. En tanto, la administración de José Ramón Amieva dejó de lado el tema administrativo de la movilidad capitalina.
Choque de trenes durante el gobierno de Claudia Sheinbaum
En el gobierno de Claudia Sheinbaum, las acciones en favor del Metro fueron escasas. Y durante su administración ocurrió la tragedia de la caída del tren de la Línea 12 en mayo de 2021, cuando murieron 26 personas. Y solo funcionarios de menor nivel fueron procesados penalmente por su presunta responsabilidad.
Estos hechos evidenciaron la crisis subsecuente que enfrenta el Metro. Pues en enero de 2023 se produjo un choque de trenes entre las estaciones La Raza y Potrero. Nuevamente, el gobierno de Sheinbaum trató de atajar las críticas al acusar que se trataba de responsabilidad de su antecesor, Miguel Ángel Mancera, para continuar con sus aspiraciones presidenciales.
Sin embargo, en el gobierno de Martí Batres no se llevaron a cabo acciones para mejorar las condiciones del sistema de movilidad de la ciudad. Mientras que en la actual administración de Clara Brugada se anunció la remodelación de la Línea 3, una de las más transitadas que conecta el norte y el sur de la ciudad.
Un metro mundialista
El Metro de la Ciudad de México enfrentará un nuevo desafío durante la Copa del Mundo que se llevará a cabo en junio. La capital del país albergará partidos de diferentes selecciones, entre ellas, la mexicana. Y se aglutinará una gran cantidad de personas que buscarán trasladarse principalmente al Estadio Banorte.
El partido de la Selección Mexicana ante su homóloga de Portugal en marzo pasado evidenció la falta de condiciones para trasladar de forma eficiente a miles de personas que se dirigieron al partido. Por lo tanto, el gobierno capitalino no ha anunciado algún cambio real al sistema de movilidad.
Las estrategias de movilidad capitalinas parecen insuficientes ante el crecimiento desbordado de la afluencia de personas que circularán por las principales calles de la ciudad, ante un sistema de movilidad masivo que no está planeado para una urbe que no deja de crecer.
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