La diputada de Nueva Alianza, Mónica Leanett Reyes Martínez, propuso en el Congreso de Hidalgo tipificar la violencia estética como uno de los tipos de agresión contra la mujer.
En la sesión de este 6 de noviembre, la legisladora explicó que su objetivo es visibilizar y prevenir dicho tipo de violencia. Esto para garantizar el derecho al libre desarrollo de la personalidad de las mujeres en la entidad.
En ese sentido, su propuesta busca añadir un nuevo inciso al artículo 5 de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Hidalgo.

El artículo mencionado define los tipos de violencia en contra de las mujeres de Hidalgo, por lo que incluiría el inciso XII para colocar la violencia estética. De acuerdo con el concepto de la diputada, dicha violencia equivale a ejercer presión en las mujeres para que su apariencia física esté apegada al “prototipo de ideal estético”.
Señaló que las acciones evitan el libre desarrollo de la personalidad de la víctima. Ya que es atacada con burlas o señalamientos directos de no encajar con los “estándares de belleza”.
Por ello, identificaría que una persona realiza violencia estética cuando agrede en espacios físicos o digitales la apariencia de una víctima con el fin de humillar, controlar o menospreciarla.
Esta inclusión (de la violencia estética en la ley) busca visibilizar una forma de violencia que históricamente ha sido normalizada, fortalecer la protección integral de las mujeres y garantizar entornos de igualdad y respeto en todos los ámbitos de la vida social, laboral y educativa”.
La iniciativa se turnó a la Primera Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales para su análisis, discusión y resolutivo correspondiente.
Daños a la autoestima de las mujeres
Mónica Reyes señaló que los cánones de belleza rigen el aspecto de la persona y cómo la sociedad percibe lo bello y atractivo. Sin embargo, su práctica consiste en una violencia de género y presión social en contra de las mujeres.
En ese sentido, indicó que presenta un riesgo para la salud mental y física de las víctimas de violencia estética. Además, promueve actitudes sexistas, de gordofobia y gerontofobia que sexualizan a las mujeres.
Por ello, explicó que es necesario dejar de normalizar dicho tipo de agresión. Ya que el INEGI contabilizó en 2022 que el 30.3 por ciento de las mujeres recibió discriminación por su peso o estatura.
Asimismo, el 31 por ciento de por ciento de las mujeres las discriminaron por su forma de vestir o arreglo personal.
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