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La presidenta de la Jauría de Balú, Alba Luisa Jiménez del Alba, presentó una queja ante el Centro de Atención Veterinaria de Pachuca por presuntas amenazas, luego de que la jueza calificadora en dicha institución le advirtiera que sus reportes de maltrato animal ya no serían atendidos.

En entrevista con CENTRAL Hidalgo, la activista relató que el conflicto inició el pasado 10 de febrero. Ese día, interpuso una denuncia en contra de un vecino en la colonia Paseos de la Plata. 

Expuso que escuchó a los perros de dicho sujeto pelear en el patio cuando él no estaba. Consideró que las circunstancias de los hechos eran producto de maltrato animal. 

La denuncia fue atendida por el área jurídica del CAIVM, encabezada por la jueza calificadora Rosa Karina Bravo Ramírez. Asimismo, dio parte a la Policía Municipal de lo ocurrido.  

Alba Luisa Jiménez relató que, al llegar, los agentes empezaron a minimizar lo ocurrido. Afirmaron que la situación solo les hizo perder el tiempo.  

“La Policía Municipal llega, medio atiende el reporte y minimiza lo que le estoy denunciando. Le estoy diciendo. ‘adentro de una casa se están peleando muchos perros, los escucho gritar y uno ya se escucha muy débil’ y el policía dice que yo solamente le estoy haciendo perder su tiempo, que es una denuncia sin fundamento.” 

Habitantes observaron lo ocurrido y dijeron que la activista sólo estaba alterando el orden. Los oficiales secundaron esos señalamientos, dejando de lado la hipótesis de maltrato animal. 

Poco después, la jueza Karina Bravo arriba al lugar. Lanzó acusaciones contra Alba Luisa mediante gritos, según la activista. 

Asimismo, dicha jueza terminó por revelar al propietario de los perros que la activista era la persona que interpuso la queja mencionada en el Centro de Atención Veterinario de Pachuca  

Alba Luisa Jiménez catalogó esto como revictimización, debido a que Karina Bravo no respetó su decisión de no dar su nombre en la denuncia. 

Activista pide modificar reglamento de Pachuca para regular el Centro Veterinario.
Alba Luisa Jiménez, presidenta de la “La Jauría de Balú”. Credit: Alba Luisa Jiménez (redes sociales).

Culpan a activista no realizar su denuncia adecuadamente por maltrato animal en Hidalgo

Dentro de esta discusión, Karina Bravo presuntamente argumentó que Alba Luisa Jiménez no hizo la denuncia correctamente. La jueza afirmó que solo tenía tres datos con los cuales no podía interceder en el caso de maltrato animal.  

De igual forma, expuso que la activista mencionó que las autoridades del Centro de Atención Veterinaria de Pachuca llegarían con médico veterinario para revisar a los animales de forma gratuita, asegurando que no sucedería así. 

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Sin embargo, Alba Luisa dijo que dicha revisión ha ocurrido en casos anteriormente reportados.  

Al finalizar este hecho, la jueza calificadora supuestamente dijo a Alba Luisa que ya no atenderían sus denuncias. Esto, pese a a ser su derecho como ciudadana, lo que la activista calificó como un acto de censura.  

“La licenciada Karina me dijo que ya no me va a atender las denuncias, o sea, se me cerraron las puertas sin importar que el hecho de que me digan que no van a atender una denuncia no me va a afectar a mí, le va a afectar a muchos reportes que llegan a nuestra página.” 

Por esta razón, interpuso una queja ante la Secretaría de Contraloría Estatal contra la amenaza recibida sobre no atender casos de maltrato animal denunciados por ella en el Centro de Atención Veterinario de Pachuca 

También expuso a u caso en una reunión que tuvo con el edil de Pachuca, Jorge Reyes Hernández. Sin embargo, no ha recibido contestación de ninguna de las autoridades.  

Por ello, planea acudir ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) para pedir apoyo. 

Un perro recostado en el suelo.

No es el primer problema con el Centro de Atención Veterinario

Alba Luisa comentó que no es la primera vez que tiene un problema con el personal Centro de Atención Veterinario. 

Relató que, en una ocasión anterior, presentó una queja en el número telefónico oficial dicho espacio. Sin embargo, el personal a cargo de recibir los reportes le mencionó que era necesario enviar evidencia fotográfica o de video a su WhatsApp para atender el problema.  

La activista señaló que esto era imposible, ya que el Centro de Atención Veterinario solo cuenta con un número fijo. Por ello, no podría reportar la situación de maltrato animal en Hidalgo.  

Sin embargo, al pedir el nombre de quien está denunciando y conocer que era la presidenta de la Jauría de Balú, la actitud del personal cambio por completo, afirmando que revisarían su reporte. Consideró que esto no debería ocurrir, pues dicho espacio debe recibir las quejas por igual. 

“O sea, ¿si hubiera sido ‘Juana’ a lo mejor no atendían mi denuncia?, entonces ahí es superimportante saber cuántas personas no han logrado levantar su denuncia (…) tenemos que ver cuál es la preparación, la capacitación de las personas que atienden los teléfonos y están dispuestos a atender, porque si no ellos también están revictimizando la situación y están cometiendo un delito por omisión.”

Por estas situaciones, Alba Luisa espera que la persona que designada por el edil Jorge Reyes para encargarse del Centro de Atención Veterinario de Pachuca tenga una perspectiva de derechos humanos.  

Consideró que podrían aumentar las negligencias por parte del personal si no existen cambios. 

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Jorge Guzmán

Jorge Guzmán

Licenciado en Comunicación, amante del periodismo y de los gatos. Siempre hay una historia que contar y qué mejor que ser recordado por ella.