La morenista Alma Lidia de la Vega, diputada federal por el distrito IV con cabecera en Tulancingo, recibió el nombramiento de presidenta de la Comisión de Cultura y Cinematografía en el Congreso de la Unión. Encabezará los trabajos legislativos (al menos en las discusiones de su comisión) que mejoren las sendas culturales de este país. También, por supuesto, de un arte tan lastimado, paradójicamente tan presumido, como es el séptimo arte en México.
Recibe un trabajo casi nulo en materia cinematográfica por parte de su antecesor, el exstripper y habitante de Big Brother y la Casa de los Famosos, Sergio Mayer. De este último, su trabajo más destacado quizás fue el de promover que las películas en los cines se subtitularan, aunque estuvieran en español. Esto solo sucedió los primeros meses luego de la aprobación de dicha medida, postergando por todo el sexenio de Andrés Manuel López Obrador una necesaria y pendiente reforma a la Ley Federal de Cinematografía.
Esta ley, promulgada en 1992, no ha tenido grandes cambios desde entonces, pese a la constante exigencia de la comunidad cinematográfica en México. Entre las solicitudes más recurrentes y más prometidas en cada cambio de régimen, es la de promulgar que pase del 10 al 15 el mínimo de pantallas que, en cada complejo, exhiben películas nacionales. La medida es para garantizar que el cine mexicano siempre tenga presencia en la cartelera e incentive el consumo entre la sociedad.
El séptimo arte en Hidalgo
En Hidalgo, estado natal de la diputada federal, el panorama no luce mejor. Según el Anuario Estadístico del Cine Mexicano en 2023, publicado este año por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), únicamente se exhibieron dos películas por completo en la entidad, ambas hechas por cineastas independientes a los cuales no se les ofreció un espacio en otras sedes estatales para exhibir su trabajo.
Seguí de cerca la labor de uno de ellos, José León Hernández, realizador originario de Singuilucan y cuya obra produce en este municipio. Constaté que, en efecto, es complicado que haya apertura para exhibir su más reciente película en el Romo de Vivar, por ejemplo. O al menos en algún festival cultural promovido por el Estado de Hidalgo.
En la entidad persiste esa suerte de malinchismo hacia los creadores locales. La gran mayoría de ellos se acercan al desarrollo privado para mostrar su obra. Algunos prefieren irse a la Ciudad de México, donde siempre hay espacios disponibles. Contrasta con otro dato que arroja el anuario. En total, Hidalgo sirvió de locación para al menos 65 producciones audiovisuales en 2023, entre cortos, largos, videoclips, comerciales, etcétera.
–
En ese sentido, la labor hecha por el Estado y por promotores independientes, no fue suficiente para crecer el número de asistentes a las salas de cine en 2023. Hidalgo es el séptimo estado con mayor índice de hogares que no destinan gasto para acudir a alguna sala. En total, el 95 por ciento de las familias no invierten dinero para esta fuente de entretenimiento. Esto ubica a la entidad en la séptima posición, detrás de Veracruz, Guanajuato, Tabasco, Zacatecas, Chiapas y Oaxaca.
Aunque en 2023 creció el número de boletos vendidos en Hidalgo –pese a que no abrieron nuevos espacios-, el cine mexicano no es prioridad para los espectadores. Para 2022, se reportaron 3.1 millones de entradas, mientras que el año pasado vendieron 3.8 millones de boletos. De esta cifra, únicamente el 4 por ciento fueron para películas mexicanas, casi 170 mil entradas que se repartieron en 34 estrenos nacionales. Casi tres películas mexicanas por mes.
Los retos de Alma Lidia de la Vega
Lo que sí creció en el último periodo fue el número de espacios alternativos para exhibición fílmica. Mientras que en 2022 hubo 26 sitios de esta índole, para 2023 el número aumentó a 36. Entre los que IMCINE considera como parte de tal listado solo hay uno de Tulancingo: la Cineteca Tulancingo.
En Pachuca contemplan Casa Amajac Foro Cultural, el Centro Cultural Casa Fontana, Casa Pädi, Foro Aguamiel, y Teatro Guillermo Romo de Vivar, por mencionar algunos.
Si bien la comisión que preside Alma Lidia de la Vega debe orientarse a trabajos coordinados con el IMCINE y la Secretaría de Cultura federal, no estaría de más que echara lupa a la situación del séptimo arte en su propio estado. En esta tierra año con año surgen más cineastas y entusiastas de la exhibición, muchos de ellos en municipios fuera de la capital.
Un proyecto que puede retomarse es el de “Cine en tu barrio”. Promovía la visita de importantes realizadores a las comunidades y barrios para exhibir y platicar sobre cine.
Mientras tanto, queda aguardar y conocer los primeros acercamientos de Alma Lidia Vega, en específico para Hidalgo, donde en 2023 únicamente hubo cuatro festivales dedicados al séptimo arte.
Esto fueron el Festival Internacional de la Imagen (FINI) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH); el Encuentro Internacional de las Artes y Ciencias Cinematográficas ELIPSIS; el Fictio Sci-Fi FIlm Festival y el Festival Internacional Cine de América en Hidalgo.
Las opiniones y análisis de los columnistas no necesariamente reflejan el punto de vista de esta casa editorial.
Te puede interesar:
dando clic en el periódico