Yasmín Esquivel Mossa no sólo dobló al aparato de justicia en México, sino que también lo manipuló para defender su plagio. La jueza Cuarto de lo Civil de la Ciudad de México, Flor de María Hernández Mijangos, premió a Martha Rodríguez Ortiz, docente responsable de la tesis de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
La ministra de la Corte, que busca la reelección, protegió a su exasesora de tesis, a quien despidieron en enero de 2023, tras evidenciarse que las tesis de varios de sus asesorados estaban plagiadas.
La jueza Flor de María Hernández resolvió que hubo daño moral contra la exacadémica, por parte del exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, y del exdirector de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, Fernando Macedo, quienes investigaron su actuación en el caso de la ministra.
La resolución no sólo es cínica, sino también grosera. Impuso un pago de 15 millones de pesos por perjuicio a la exasesora de la ministra de la Corte. Esto pese a que ambos exfuncionarios actuaron como representantes de la universidad y no como personas físicas.
De manera irónica, Yazmín Esquivel, la ministra que plagió su tesis, no sólo conservó su título de Licenciatura y su cargo como representante del máximo organismo judicial del país, sino que también protegió a su cómplice. Martha Rodríguez recibió el beneficio de un fallo judicial en una instancia donde la togada tiene influencias.
La representante del Poder Judicial aprovechó su poder para cobijar a su exdocente. Por ello, la comunidad académica de la UNAM se ha pronunciado contra este fallo que es una burla a la justicia. Ya que después de que quienes cometieron prácticas incorrectas se dicen perseguidas y exigen reparación de un supuesto agravio.
La ministra de la SCJN que plagió pero que no plagió
A finales de 2022, se dio a conocer que la tesis de Licenciatura de Derecho de la ministra Yasmín Esquivel, presentada en 1987, tenía similitudes en varios fragmentos con la de otro exestudiante, Edgar Ulises Báez, presentada un año antes. Eso generó un escándalo mediático y obligó a la UNAM a iniciar una investigación sobre el caso.
La ministra de la SCJN rechazó plagiar la tesis y presentó un amparo para evitar que la institución educativa diera a conocer los resultados de las investigaciones.
Pero las investigaciones de la máxima casa de estudios del país evidenciaron que la docente Martha Rodríguez Ortiz avaló dicha tesis, igual que otras que también sufrieron plagio.
Eso reflejó un contubernio de corrupción, establecido durante años. Vulnera todos los principios éticos académicos que se deben priorizar en cualquier institución educativa.
Pero la respuesta de Esquivel fue peor. Atribuyó que Edgar Ulises Báez plagió la tesis que ella elaboró, aunque la del exestudiante se publicó un año antes. Eso provocó más burlas de la ciudadanía, debido a que su posición no sólo fue patética, sino vergonzosa para quien forma parte del máximo organismo impartidor de justicia en el país.
Aunque esta postura fue completamente ilógica, fue respaldada por la “cuarta transformación”, ya que es una de las ministras cercanas al expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, junto con Loretta Ortiz y Lenia Batres, quienes abiertamente hicieron proselitismo a favor de la reforma al Poder Judicial.
La UNAM estuvo impedida para dar a conocer los resultados de la investigación por plagio de la tesis de licenciatura. El exrector Enrique Graue tuvo que promover una serie de modificaciones a los estatutos de la institución para que no se vuelva a presentar un caso similar. La impunidad de este caso está relacionada con el componente político.
Un regalo a la maestra Martha Rodríguez
Martha Rodríguez impartió clases en la UNAM durante décadas. En su trayectoria académica, no tuvo ningún escándalo hasta que se destapó el caso de Yasmín Esquivel, probablemente su exalumna más connotada, quien de inmediato trató de protegerla.
Como cómplices, tanto Rodríguez como Esquivel cometieron una práctica de deshonestidad académica que merecería la anulación del grado académico que obtuvo con la presentación de una tesis plagiada. Sin embargo, la ministra, beneficiada por su cercanía con la “4T” impidió cualquier tipo de represalia.
Aunque en un primer momento, Martha Rodríguez no contó con el mismo manto de impunidad, pues fue despedida de la UNAM. Y con la reciente resolución judicial que se dio a su favor, se afianza el apoyo político y económico que recibió para cobrarse la osadía de Graue sobre investigarlas por plagio.
Si bien el exrector recibió críticas por la tibieza en la que asumió el caso, finalmente las investigaciones dentro de la institución confirmaron lo que la prensa reveló: que hubo un caso de plagio y que, por ética académica, tendrían que retirar la licenciatura en Derecho a Yasmín Esquivel, aunque con ello implicaría también perder su puesto como ministra de la SCJN, ya que no puede desempeñar esa función alguien que no sea abogada de profesión.
La demanda contra daño moral no debió centrarse en los exfuncionarios universitarios. Tendría que enfocarse a la institución en general, pero esto provocaría una reacción social contraproducente. La comunidad universitaria defendería a la casa de estudios contra un claro intento de afectar a la universidad más grande e importante del país.
Un llamado a las universidades del país
La venganza política es un sello de quienes son exhibidos. La exdocente de la UNAM decidió victimizarse, pese a que ella misma ha avalado tesis plagiadas durante años y nadie hizo nada para detenerlo. Eso que obliga a mejorar las prácticas y procesos de titulación de la universidad.
Pero este mensaje tiene que ser una llamada de atención para el resto de las universidades públicas y privadas en el país. Porque cualquier actor político puede plagiar su tesis para obtener un grado académico inmerecido, que sólo fortalece la corrupción y las malas prácticas.
Es frecuente que muchos de los políticos que se ufanan de sus grados académicos ni siquiera hayan pisado las aulas universitarias. Y tuvieran ayudantes que les escribieron las tesis, otra acción que desafortunadamente no ha frenado ninguna institución educativa.
Apéndice: La Universidad Anáhuac quiso deslindarse del tema del plagio. También se reveló que Yasmín Esquivel copió su tesis de doctorado. La institución académica justificó que el periodo de revisión del caso perdió vigencia. Por ello, no podían investigar la forma en que la ministra obtuvo el título doctoral.
Te puede interesar:
dando clic en el periódico