El autor Daniel Fragoso Torres presentó su libro de poesía “Ser Silencio”, una recopilación que reúne 20 años de trabajo que refleja distintas etapas de su vida.
En entrevista con CENTRAL Hidalgo, el también subsecretario de Educación Media Superior y Superior Estatal contó que su vínculo con la lectura y la escritura comenzó en la infancia. Ese interés, dijo, creció en la adolescencia, cuando empezó a plasmar pensamientos, y terminó por consolidarse como una vocación en la adultez.
Daniel Fragoso Torres es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Centro Hidalguense de Estudios Superiores y doctor en Literatura Hispánica y Géneros Literarios por la Universidad Autónoma de Madrid.
En 2002 recibió el premio del Instituto Hidalguense de la Juventud en Letras. Dos años después obtuvo el premio de Periodismo Cultural de la Fundación Latinoamericana de Estudios Superiores.
Además, en 2008 ganó el premio de Poesía Efrén Rebolledo y ha publicado títulos como “Epílogo de insomnio”, “Bitácora del desánimo”, “Oficio de estar solo” o “El monstruo”.

La inspiración para “Ser Silencio”
Daniel Fragoso recordó que, en su juventud, leyó literatura existencialista y poesía árabe y japonesa. También se acercó a la nueva sentimentalidad española, y señaló que cada uno de esos temas dejó huella en su vida.
Sin embargo, aclaró que ese itinerario de lecturas surgió por “estar deprimido” y por la búsqueda de una mirada que le ayudara a explicar y compartir lo que lo rodeaba.
Con experiencias, estudios y lecturas de ocio como base, publicó “Ser Silencio” como una compilación de 20 años de trayectoria, ideas y poemas.
Justo ‘Ser Silencio’ es la selección de poesía de mis siete libros anteriores y una selección de poemas sueltos de la última época. Para mí es como cerrar esta primera etapa poética, en donde mis exploraciones fueron acerca de la incertidumbre, de la depresión, de cómo sentirse extraviado y sentirse solo en medio de un mar de gente”.
El poeta explicó que las y los lectores pueden observar cómo la modernidad altera el ritmo de la vida cotidiana.

También planteó que el consumismo ha modificado la rutina y propuso una reflexión sobre el “exceso de ruido” en el mundo, así como la necesidad de aprender a “ser silencio”. Dijo que busca que cada lectura aporte a las y los lectores en su construcción como personas.
La principal evolución ha sido la manera en la que observo el mundo y cómo ahora concibo las cosas: antes las observaba de una manera más nebulosa, si tú quieres, deprimente (…) y ahora creo que existen muchísimas posibilidades en el mundo y no nada más una sola visión errónea de estar creciendo como persona”.
“Perder el miedo a la hoja en blanco”
Daniel Fragoso consideró que quienes comienzan a escribir —autoras, autores o personas interesadas en la poesía— necesitan “perder el miedo a la hoja en blanco”. Señaló que conviene empezar con humildad y con el deseo de expresar, de forma propia, lo que se piensa, se siente y se observa.
También afirmó que la lectura y la escritura son el único camino para iniciar una literatura que conecte con otras personas. Reconoció que los talleres pueden dar ventaja al momento de redactar, pero insistió en que la iniciativa personal resulta indispensable para aprender a partir de los errores.
Añadió que, a partir de las fallas, es posible construirse y deconstruirse. Por ello, invitó a las y los escritores a cuestionar su trabajo y a tener la capacidad de “traicionarse a sí mismos” para mejorar.
Al igual que en todos los demás oficios, es necesario que trates de conocer a la perfección un tema y que, si tú quieres cometer un error, sea por decisión propia y no por el desconocimiento”.
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