Madres y padres que buscan una forma amorosa y accesible de abordar temas complejos con sus hijas e hijos, como la sexualidad, el respeto o la responsabilidad afectiva, pueden encontrar un valioso aliado en Ati, un pequeño dragón que escupe estrellas y protagoniza una colección de cuentos pensados para guiar a las infancias en su desarrollo emocional y social.
En una época donde la tecnología y la sobreinformación ocupan cada vez más espacio, y donde una tablet o celular suele ser la vía rápida para entretener a una niña o niño, lograr que un menor se detenga a leer un cuento infantil parece casi un acto revolucionario.
Sin embargo, la lectura se vuelve más necesaria que nunca, pues es una herramienta para fomentar el pensamiento crítico, el respeto, y el cuidado mutuo.
La colección de cuentos de Ati, el dragón de las estrellas, está diseñada no solo para niñas y niños, sino también como un recurso práctico para madres, padres y cuidadores. A través de sus historias, apoya a los menores hablar de emociones, límites personales y situaciones cotidianas que pueden ser difíciles de explicar.
Cada libro abarca las historias cotidianas de un dragón completamente distinto al resto. Ati no puede lanzar fuego, sino estrellas. Es un personaje sensible y vulnerable, que comete errores, siente miedo, expresa ternura y aprende poco a poco a lidiar con su entorno. Su vulnerabilidad lo vuelve entrañable y profundamente humano, dentro de un mundo de fantasía que funciona como espejo del real.
Elena Laguarda, creadora de los libros y una de las fundadoras de “Sexualidad Ati”, organización que brinda talleres a niñas y niños, explica que cada cuento es también es una guía sobre cómo fomentar el respeto y el cuidado.
En los talleres que imparten, las infancias contantemente platican que sus mayores, principalmente familiares de segundo grado, como tías y tíos, no respetan distancias para mostrar afecto. Eso podría derivar en casos de abuso o agresión, pues el menor de edad aprende a permitir estos contactos en contra de su voluntad. La intención, es encontrar alternativas para expresar afecto, asegura Elena Laguarda.
Tú les dices a los niños: ‘Dale un beso aunque te sientas incómodo’, y eso deja la puerta abierta a un abusador. Porque es lo que hace un abusador: transgrede tu cuerpo a pesar de tu incomodidad.”
“Ati y su caja de besos” encaja perfectamente en esta situación. En esa historia, la abuela ayuda a Ati a crear una caja de besos de papel, mismos que reparte a sus tías para evitar un contacto físico indeseado.
Hasta junio de 2025, se han publicado siete libros de la colección, cada uno abordando una problemática distinta: la identificación de los miedos, el impacto de los contenidos dañinos en el cerebro infantil, o cómo distinguir entre un “secreto bueno” y uno “malo”.
Cada cuento incluye estrategias prácticas para promover la protección, el respeto y el aprendizaje divertido.
Si tienes tú esta idea de a los niños y niñas prestarles tu celular cuando estás ocupado, pues mejor les prestes un libro que puedan ir desarrollando cognitivamente aquello que están listos para poder desarrollar.”
Los cuentos del dragón Ati están disponibles en librerías Porrúa y en Mercado Libre. Actualmente se encuentran en conversaciones para ampliar su presencia en otros puntos de venta.
El nacimiento de Ati
Hace 20 años, Elena Laguarda y sus compañeros debían dar un taller sobre sexualidad a niñas y niños de preescolar. Una tarde lluviosa, se quebraban la cabeza pensando en la forma de conectar con las infancias. Llegaron a una conclusión: necesitaban a “un niño más en el salón”, que sirviera como anclaje e identificación. Con tela verde, hicieron una figura de Ati del tamaño de un niño.
A partir de esa tarde dijimos que podría ser un dragón, pero que sea vulnerable, y que podamos meternos en toda una mitología que permita a las infancias acercarse a su realidad.”
Actualmente, “Sexualidad Ati” alcanza a 10 mil infancias al año a través de los distintos talleres que brindan.
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Conforme pasaba el tiempo, Elena Laguarda y sus colegas escuchaban docenas de “dolencias” sobre las infancias mexicanas. Así, surgió la necesidad de pasar a Ati al terreno de la literatura.
Tras años con el proyecto, durante la pandemia de COVID-19, “Sexualidad Ati” decidió formar su propia editorial e impulsar la saga del dragón
Así, los libros de este pequeño dragón tienen la misión de convertirse en un espacio móvil donde niñas y niños pueden “aproximarse a estas realidades dolorosas desde un lugar seguro, utilizando la fantasía”, explica Elena Laguarda.
Este dragón tiene que aprender su diferencia y aprender que en su vulnerabilidad está su fortaleza y él va descubriendo que es un dragón que es capaz de lanzar estrellas y tiene que aceptarse como es (…) Ati tiene que aprender a proteger lo más sagrado que tiene, que es su ser, su ser dragón, y es una invitación a las infancias a ser protagonistas de su propio cuidado.”
Poner a las infancias en el centro
}Elena Laguarda considera que hay demasiados retos en todos los frentes con relación a las infancias. Actualmente, uno de los ejes más preocupantes es el acceso a la información y uso de la tecnología a temprana edad.
Tienen acceso a demasiada información que no están pudiendo articular; se encuentran con pornografía antes que con la plática con mamá y papá sobre lo que es una relación sexual. Genera mucha ansiedad también la tecnología a la que están expuestos. Pero creo que todo se debe en realidad a un problema; que, como sociedad, no hemos puesto a la infancia en el centro.”
A ello, Elena Laguarda suma que no hay políticas públicas que limiten a creadores de contenido para difundir determinado material hacia las infancias. Esto se agrava con la disposición de madres y padres de entregar tabletas y celulares a sus hijas e hijos para entretenerlos.
Muchas veces estamos tan de verdad exhaustos de salir, trabajar, que no ponemos a las necesidades de la infancia primero.”
En ese tenor, Elena Laguarda pide a los padres no evadir temas como la sexualidad y la prevención contra el abuso. Recuerda que no todas las personas nacemos sabiendo.
Son temas que nos generan mucho conflicto como papás, como mamás, y la idea es que se puede hablar de estos temas de una manera significativa, cercana, lúdica.”
Libros como los de Ati brindan herramientas a las y los adultos para abordar temas complejos con las y los niños, creando un espacio donde las infancias se sientan seguras.
El cuento (de Ati) es una herramienta para que lo lleves a cabo ya directo con las infancias, pero hay toda una teoría detrás de cada uno de estos cuentos. La invitación es léelo con tu hijo; fíjate en la guía y ve cómo es mucho más sencillo hablar de prevención y hablar de sexualidad de lo que podemos imaginar.”
Elena Laguarda hace una importante aclaración. La intención de “Sexualidad Ati” no es aleccionar a las infancias sobre aspectos ideológicos. Buscan un aprendizaje basado en la ética, en el respeto.
Lo que nos interesa no es que el niño piense como nosotros pensamos, sino que a partir de sus propios valores pueda argumentar y tener un pensamiento crítico. Por eso no hay moraleja detrás de los libros de Ati. Vamos mucho con preguntas, con respuestas, con personajes que se equivocan, con personajes que fallan en donde de pronto el niño, la niña (lectora) es que como que Ati.”
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