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El Parque Nacional “El Chico”, ubicado en el municipio de Mineral del Chico, enfrenta un severo problema por la plaga del gusano descortezador, que amenaza con dañar irremediablemente el bosque.  

Los intensos trabajos de las autoridades y brigadas comunitarias permitirán que, en agosto de este 2025, puedan terminar las labores de saneamiento para mitigar la plaga. 

La presencia del gusano ha afectado 529 hectáreas. Es cantidad equivale al 25 por ciento de toda esa reserva natural. 

La magnitud de dicha plaga no impide distintas labores enfocadas en mejorar la condición de los árboles de Oyamel que caracterizan a la región, explicó la titular de la Comisión Estatal de Biodiversidad del Estado de Hidalgo (Coesbioh), Erika Ortigoza Vázquez. 

También es vocera el Comando de Seguimiento de Saneamiento Sanitario del Parque Nacional. Es decir, el organismo gubernamental encargado de atender directamente dicho problema. 

En entrevista con CENTRAL Hidalgo, asegura que el gusano descortezador es nativo de ese bosque. Su función es vital, al regular el ciclo de vida de los árboles de Oyamel, toda vez que es funge como alimento vital para otras especies del parque. 

Sin embargo, factores como el calentamiento global provocaron un crecimiento desmedido del gusano en los últimos años, hasta derivar en plaga en el Parque Nacional “El Chico”. 

Erika Ortigoza especificó la desaparición del gusano alteraría el ecosistema de dicha reserva natural. Por ello, trabajan en controlar su crecimiento y el daño que causa, sin exterminarlo. 

“(Su función del gusano) es vivir en el Oyamel, tener ese declive sano del bosque (…), recordemos que un bosque sobrepoblado es como nosotros: tenemos que luchar por luz, por suelo, por nutrientes, por agua, por todo, entonces este ciclo de vida que tiene el bosque es regulado por este tipo y presencia de fauna.” 

Parque Nacional "El Chico".
Parque Nacional “El Chico”. Credit: Coesbioh.

El origen de la plaga en Hidalgo

En enero de 2023, se tuvo conocimiento de la plaga en el Parque Nacional El Chico. Ejidatarios con terrenos aledaños reportaron anomalías en los árboles.  

Los Oyamel tenías grumos en su tronco, así manchones de colores amarillos, rojizos, anaranjados o grises en las hojas. Además, era visible una cantidad desmedida del gusano, en sus tres etapas: huevecillos, larvarios y en reproducción. 

Al tener estos reportes, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) convocó a una reunión con la Comisión Nacional Forestal (Conafor), así como con otras autoridades estatales y académicos para iniciar con un análisis.  

Mientras definían las estrategias, la plaga superaba a las autoridades con gran ventaja. En 2024, el incendio del Parque Nacional “El Chico” en 2024, añadido al cambio climático, aceleró el proceso de propagación del gusano descortezador. 

Debido a estas razones, tuvieron que agilizar los trabajos para implementar la fase de saneamiento, que inició hasta finales del 2024, un año después de detectar el problema. 

Las acciones contra la plaga del Parque Nacional “El Chico” 

Erika Ortigoza aseguró que el 69 por ciento de los 15 millones de pesos etiquetados para la etapa de saneamiento provienen principalmente del gobierno federal. En cambio, el gobierno de Hidalgo, encabezado por Julio Menchaca Salazar, aportó el 23 por ciento, mientras que el Ayuntamiento de Mineral del Chico apoyará con un 1.5 por ciento. 

Según explicó, usarán el recurso para adquirir equipamiento como calzado, camisolas, goggles, guantes de carnaza, junto con sierras cortas y largas.  

Estas herramientas serán para las 48 personas que integran a las brigadas oficiales y comunitarias que trabajan en combatir la plaga. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tuvo que capacitar a las brigadas comunitarias en detectar al gusano y actuar de forma correcta. 

Los primeros pasos para salvaguardar el Parque Nacional “El Chico” inicia con estas brigadas. Erika Ortigoza explicó que dichas personas realizan monitoreos para detectar y marcar a los árboles muertos a causa de la plaga, identificables por su color gris.  

Posteriormente, planean un derribo direccionado para evitar un efecto dominó que esparza al gusano descortezador o termine por dañar árboles sanos.  

Una vez tirado el árbol, el personal especializado procede a quitarle sus ramas. Posteriormente, cortan la madera para hacer troncos y verificar que los insectos hayan muerto.  

Tras comprobar que no hay más plaga, dichos troncos comienzan a cortarse para aprovechar la madera en retención de suelo, crear barreras, cercos o dar nutrientes a la tierra para su recuperación.  

También mencionó que Coesbioh ha detectado al gusano descortezador en árboles jóvenes, pese a que solo debería afectar a los viejos.  

Por ello, tuvieron que realizar inyecciones mecánicas, el cual, es un método que se está utilizando por primera vez en todo el país. Su función es fortalecen a los arbustos infestados y sanos para que puedan resistir de mejor forma al gusano descortezados. 

Conafor realiza estas mismas inyecciones en árboles de otros municipios de Hidalgo afectados por la plaga, como Almoloya, Singuilucan y Cuautepec de Hinojosa. 

Brigadas talan árboles muertos en el Parque Nacional “El Chico”. Credit: Coesbioh.

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Solo talan árboles muertos  

La comisionada enfatizó que es equivocado pensar que están derribando de forma desmedida los árboles del Parque Nacional “El Chico” de forma desmedida.  

Aclaró que, pese a que el 25 por ciento de las hectáreas del área natural están enfermas, no han derribado árboles jóvenes o sanos. Solo aquellos que la plaga mató, equivalentes a mil 500.  

“Son mil 200 hectáreas las que tiene el Parque Nacional del Chico (…), el 25 por ciento del parque está afectado, mas no talado o ya muerto, solamente está enfermo (…). Muchas personas piensan que se están talando árboles vivos. No. La norma es muy clara y solamente son (talados) árboles muertos, infestados de la plaga, y algunos árboles que sirven de combustible para otras incidencias posteriores.” 

Además, aclaró que existen nueve proyectos de investigación presentados por las universidades autónomas de Nuevo León, Tlaxcala, Morelia, Hidalgo, la UNAM, entre otras, para ayudar al bosque. 

Las investigaciones académicas y científicas están enfocadas en temas como la funcionalidad y salud del bosque, el vigor de los árboles de Oyamel, la evaluación del gusano descortezador, entre otros. 

A través de la investigación, el saneamiento y las acciones preventivas, Erika Escorza espera que la norma 019-SEMARNAT-2017 pueda actualizarse a los cambios climáticos actuales, ya que estos eventos naturales han rebasado los protocolos.  

“Siempre tendremos un margen de error, con la naturaleza nada es seguro, pero tendremos esos datos técnicos, científicos, no ocurrencias, sino congruencia de norma, conocimiento e investigación al servicio de nuestros bosques.” 

Brigadas talan árboles muertos en el Parque Nacional “El Chico”. Credit: Coesbioh.

El futuro del Parque Nacional 

La funcionaria explicó que en agosto de este 2025 terminarán las labores de saneamiento y prevención. Tras eso, compararán los datos obtenidos para observar la mejora del bosque. 

Además, espera que haya nuevos brotes de Oyamel para ese momento. Eso representaría un signo de victoria ante la plaga del gusano descortezador en el Parque Nacional “El Chico” 

De no ser así, las brigadas reforestarán con nuevos ejemplares de Oyamel para que el bosque crezca de forma sana y fuerte. Cada arbusto tendría una modificación genética. 

Erika Escorza aclaró que no hay una fecha para implementar dicha etapa. Primero verificarán que los brotes naturales de Oyamel crezcan de manera adecuada. 

“Tenemos que ser muy pacientes. A veces los humanos tenemos mucha prisa, y repito, ¿no? El bosque es un organismo vivo, el árbol es un individuo vivo y también caprichoso como nosotros, ¿verdad? Entonces hay que darle su espacio, su tiempo, para que él nos demuestre qué fue capaz de resolver él solo (la situación).” 

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Jorge Guzmán

Jorge Guzmán

Licenciado en Comunicación, amante del periodismo y de los gatos. Siempre hay una historia que contar y qué mejor que ser recordado por ella.