Ignacio García columna

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Ignacio García

Claudia Sheinbaum revive a López-Gatell  

Hugo López-Gatell regresó a la vida pública. Después de concluir sus funciones como subsecretario de Salud federal (SSa) en septiembre de 2023 para intentar buscar la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, el exfuncionario federal del sector salud más conocido del país en el sexenio pasado quedó fuera de los cargos públicos. 

El polémico exsubsecretario de salud —responsable de atender la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia de Covid-19— no forma parte del equipo cercano de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Ambos tuvieron diferencias en el manejo de la pandemia. La entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México optó por medidas estratégicas para prevenir contagios, mientras que el gobierno federal prácticamente fue omiso. 

Por ello, cuando Claudia Sheinbaum anunció a su gabinete, para nadie resultó extraño que López-Gatell no fuese nombrado como secretario de salud federal —una de sus principales aspiraciones—. Ella optó por David Kershenobich, un perfil reconocido por su labor académica y profesional. 

Con Sheinbaum, López-Gatell quedó relegado después de ser uno de los principales consentidos del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien constantemente aplaudió su labor. Sin embargo, a través de presiones, los grupos más afines al exmandatario lograron revivirlo para posicionarlo fuera del gabinete central. 

La extitular del extinto Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología (Conahcyt), María Elena Álvarez-Buylla, —otra de las exfuncionarias del sexenio pasado criticadas por su labor al frente de la institución— se adelantó a Sheinbaum. Confirmó el nombramiento de López-Gatell como representante de México ante la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

¿Del rockstar de la medicina al Doctor Muerte? 

Hugo López-Gatell se graduó como médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Además, estudió una especialidad en Medicina Interna, en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. A ello se suma una maestría en Ciencias Médicas, Odontológicas y de la Salud, y un doctorado en Epidemiología por la UNAM. Posteriormente efectuó un posdoctorado en la Universidad John Hopkins de Estados Unidos. 

En la administración pública ocupó cargos menores en el sector salud hasta que, entre 2008 y 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón, lo nombraron director general adjunto de Epidemiología de la SSa. Tuvo que ser uno de los responsables de atender la contingencia sanitaria ocasionada por la influenza AH1N1 en 2009.  

Después, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, López-Gatell no pudo ascender. Hasta que inició la administración de Andrés Manuel López Obrador, quedó como subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud. En ese puesto se ganó la confianza del exmandatario. Cuando comenzó la pandemia de Covid-19, en marzo de 2020, fue designado como el responsable de atender la contingencia sanitaria. 

Así, apareció diariamente en las conferencias de prensa mañaneras de López Obrador y, posteriormente, en las conferencias vespertinas. En sus primeras apariciones, el exfuncionario federal recibió aplausos por su aparente control sobre el manejo de la pandemia. La mayoría de la población pensaba que se trataría de un problema efímero, como sucedió con la Influenza AH1N1. 

Primeros días de pandemia

Durante los primeros días de pandemia, López-Gatell apareció en las portadas de algunas publicaciones. En las redes sociales lo llamaron “el rockstar de la medicina”. Sin embargo, las críticas comenzaron con el aumento de los contagios. En sus estimaciones originales, el gobierno federal preveía que cerca de 60 mil personas morirían por esa enfermedad. Sin embargo, al final de la emergencia sanitaria, la SSa confirmó más de 334 mil decesos. 

Así, las críticas se elevaron conforme el exfuncionario federal comenzó a realizar declaraciones cada vez más polémicas. En marzo de 2020, alegó que “la fuerza del presidente es moral, no de contagio”, como respuesta a las críticas contra López Obrador por no tener medidas sanitarias en sus giras con comunidades indígenas. Con eso, dejó en claro que su sumisión estaba por encima de los cuidados necesarios. 

Las controversias de López-Gatell 

Antes de iniciar la pandemia, López-Gatell desestimó los efectos del COVID-19 y aseguró que no representaba una amenaza. Dijo que el virus solo estaría presente por un mes. El 20 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que se trataba de una pandemia y sus efectos globales serían de al menos dos años. 

También López-Gatell dejó de ser el “rockstar de la medicina” para convertirse en “Doctor Muerte”, después de afirmar que México estaba preparado con la suficiente infraestructura médica para atender la contingencia sanitaria. La realidad mostró que el país quedó como una de las naciones más afectadas por defunciones y contagios, aunado a que los hospitales quedaron rebasados para la creciente demanda. 

Primero, López-Gatell llamó a la población a quedarse en casa. Sin embargo, conforme la economía mexicana colapsó, se contradijo y aseguró que podrían reanudarse las actividades. Aseguró que la mayoría de la población se contagiaría, pero se curaría espontáneamente. 

Además, recibió críticas por acudir a un restaurante y después a una playa en los momentos más álgidos de la pandemia. Cuando terminó formalmente la pandemia, en mayo de 2023, López-Gatell calificó como “golpistas” a los padres de niños con cáncer que protestaban por medicamentos, pese a que fue una de las principales demandas de la población durante el sexenio pasado. 

López-Gatell se desvanece

Aunque López Obrador felicitó a López-Gatell por su manejo de la pandemia, para la opinión pública su imagen fue cuestionada y demeritada. A pesar de que trató de buscar la candidatura de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ni siquiera consiguió los suficientes apoyos de los militantes de ese partido. 

El exfuncionario federal nunca apareció entre los perfiles más atractivos para la contienda electoral capitalina. Y con ello, sus esperanzas de mantenerse en la vida pública se desvanecieron, hasta que, después de las presiones del grupo más cercano a López Obrador, terminó como representante de México ante la OMS, la misma a la que constantemente contradijo en el manejo de la pandemia. 

Apéndice: En la “real politk”, Sheinbaum tuvo que aceptar la designación de López-Gatell como representante de México en la OMS. Mientras que el exfuncionario tuvo que agradecer a la presidenta, pese a que ambos ni siquiera tienen una buena relación. 

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