Ignacio García columna

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Ignacio García

El desgaste de Morena empieza por las gubernaturas  

Durante los últimos días se dieron a conocer nuevos escándalos que involucran a personajes relacionados con la autollamada “cuarta transformación” de Morena. Exhibieron a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, por iniciar una nueva persecución política, pero en esta ocasión contra los legisladores locales de su propio movimiento. 

La mandataria estatal, emanada del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), persiguió a los diputados locales que se rehusaron a aprobar una nueva deuda pública para la entidad por más de mil millones de pesos. En represalia, la exsenadora—conocida por impulsar un sistema de persecución caciquil en la entidad—decidió impedir que los diputados locales revivieran la figura del fuero constitucional, abrogado en 2016, para evitar ser aprehendidos. 

El clima de terror que impera en Campeche no es nuevo. La polémica gobernadora, tristemente célebre por impulsar un programa en redes sociales conocido “El Martes del Jaguar”, ha iniciado una persecución contra periodistas, activistas y hasta académicos para evitar cualquier tipo de cuestionamiento. 

La mandataria estatal decidió remover al rector de la Universidad Autónoma de Campeche (Uacam), José Alberto Abud, el pasado 16 de enero. Esto, después de orquestar su detención a través de sembrarle drogas para que la institución educativa efectuara una asamblea extraordinaria para nombrar a su sucesora, Fanny Guillermo Maldonado. 

El exdirectivo de la casa de estudios se confrontó con la gobernadora, al negarse a llevar a cabo eventos partidistas en el interior de las instalaciones universitarias, al vulnerar el principio de pluralidad que debe caracterizar a cualquier institución de educación superior. 

La organización Artículo 19 detalló que en la administración de Sansores seis periodistas denunciaron amenazas y censura por parte del gobierno estatal. La gobernadora ha demandado a los comunicadores para que se garantice que las publicaciones que realicen no sean adversas a su figura. 

Así, Sansores ha gobernado como una cacique que encarna al viejo régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en el cual no se permitía la crítica y la disidencia. Pero esta situación le provocará una posible derrota electoral para Morena en Campeche, ante el creciente descontento por la manera represiva de gobernar. 

“Bájenle a la nota roja” 

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, pidió a los periodistas de los distintos medios de comunicación disminuir la cobertura de temas relacionados con la violencia y el crimen. Ya que esta situación había provocado el crecimiento de la percepción de inseguridad entre la población capitalina. 

La mandataria capitalina dijo que los medios de comunicación tenían la responsabilidad de informar sin cubrir sobre estos temas. La postura de Brugada no sólo es equivocada, sino que exhibe una pésima estrategia de comunicación por parte del gobierno de la Ciudad de México. 

La postura de la jefa de Gobierno de la capital del país no es nueva. Anteriormente otros exgobernadores han recurrido a mensajes similares, en los que responsabilizan a la prensa sobre el crecimiento de la percepción de inseguridad en sus respectivas entidades. Y minimizando los pésimos resultados en acciones de combate a la violencia e inseguridad que prevalece en la mayor parte del país. 

En su momento el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, minimizó el crecimiento de la incidencia delictiva en la entidad y afirmó que en el estado sólo “robaban gansitos” de las tiendas. Esto pese a que existía una lucha encarnecida entre el Cártel de Los Zetas y el naciente Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Aunado a que en ese sexenio asesinaron a un total de 17 comunicadores. 

La cabeza del primer narcoalcalde 

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que detuvieron al alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro. Ya que estaba vinculado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y extorsionó a las empresas locales de la región. Entre ellas la tequilera José Cuervo con más de 60 millones de pesos para operar. 

El alcalde, emanado de Morena, exhibió la colusión entre los gobiernos locales con el crimen organizado. El gobierno federal tuvo que actuar ante el cinismo con el que operaba el edil en uno de los municipios más importantes del país, caracterizado por la producción de una de las bebidas más icónicas de México. 

A pesar de que Jalisco no es gobernado por Morena, la situación del munícipe revela una situación que se replica en otras latitudes. Los alcaldes, en muchas regiones, están actuando de manera directa en colusión con el narcotráfico. Y entre quienes se oponen, son asesinados como el caso de Carlos Manzo en Uruapan, Michoacán, en noviembre pasado. 

Los vínculos del presidente municipal de Tequila con el crimen organizado eran tan evidentes que era insostenible dentro de la cúpula morenista. Y decidió sacrificarlo a manera de tributo para legitimar las labores de combate al narcotráfico de la administración de Sheinbaum. 

El nuevo desliz en el Senado 

La semana pasada se volvió a exhibir un nuevo escándalo en el Senado de la República. La existencia de un salón de belleza en el que acuden únicamente las legisladoras federales antes y durante las sesiones ha generado una indignación colectiva. 

El espacio, que se le adjudicó a la senadora Andrea Chávez, quien busca la gubernatura de Chihuahua, muestra la soberbia y el cúmulo de privilegios que supuestamente combaten los representantes de Morena. Contrario al discurso establecido tanto por Andrés Manuel López Obrador como por Claudia Sheinbaum, en el Senado las legisladoras prefieren evidenciar que son iguales a los perfiles que tanto criticaron. 

Aunque Andrea Chávez negó que fundara el salón de belleza, lo cierto es que este espacio vuelve a debilitar la confianza ciudadana sobre el quehacer de los legisladores federales, quienes son percibidos, según la encuesta Mitofsky, como poco productivos y despilfarradores. 

Así, en medio de las críticas por la opulencia que ha caracterizado a diferentes personajes de Morena, el movimiento que fundó López Obrador se sigue manchando con situaciones y personajes que pueden cobrarle factura al partido gobernante en los comicios federales de 2027. 

Los caciques de siempre 

Para Sheinbaum, el desgaste y desprestigio de los gobernadores emanados de Morena puede representar varias derrotas electorales. Entre ellas por las pésimas administraciones de Marina del Pilar Ávila en Baja California, cuyo exesposo tiene una investigación por vínculos con el crimen organizado. En Sinaloa por Rubén Rocha, señalado por su relación directa con el Cártel de Sinaloa. 

En Michoacán, por los recientes asesinatos de los líderes locales, que involucran al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Mientras que en Guerrero, con la presión de la inseguridad, sin la intervención de la gobernadora Evelyn Salgado. En Campeche, con Layda Sansores, y su comparación con el lamentable gobierno de Alejandro Moreno Cárdenas. 

De esta manera, las prácticas de los mandatarios estatales son similares a los sistemas caciquiles que se encumbraron durante el viejo régimen del PRI. La diferencia era que los gobernadores se tenían que alinear con el presidente de la República o de lo contrario podrían desaparecer los poderes. Pero en la actualidad estos lamentables casos sólo representan un lastre para la presidenta Sheinbaum. 

Apéndice: Otro caso similar es el de Salomón Jara en Oaxaca, donde el gobernador quiso presumir que contaba con el apoyo de la ciudadanía y ganó por un mínimo margen la revocación de mandato. Después de sus escándalos por el nepotismo que imperan en la administración estatal. 

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