Ignacio García columna

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Ignacio García

El papel de Bobby en el tren Interoceánico

Hace más de dos años el entonces presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, inauguró el Tren Interoceánico. Con la intención de conectar a los océanos Pacífico y Atlántico, el entonces mandatario presumió la restauración del sector ferrocarrilero que se había olvidado desde 1995, en el sexenio de Ernesto Zedillo.

El expresidente reconoció que uno de sus hijos, Gonzalo López Beltrán, conocido como “Bobby”, se desempeñó como asesor “honorífico” del proyecto. Después de la victoria electoral de Claudia Sheinbaum en julio de 2024, el hijo de López Obrador visitó a la entonces presidenta electa.

El exmandatario federal aseguró que su hijo sí había participado como asesor del proyecto, pero que no había cobrado por ello, aunado a que tampoco colaboraría en el gobierno federal y a diferencia de su otro hijo, Andrés Manuel López Beltrán, actual secretario organización de Morena. El mandatario señaló que “Bobby” se dedicaría exclusivamente a la venta de chocolates a través de la “Finca Rocío”.

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El reciente siniestro ocurrido el domingo pasado en el estado de Oaxaca, donde se suscitó un descarrilamiento de vagones del tren Interoceánico, y en el cual murieron 13 personas, reabrió el debate sobre la labor que desempeñó uno de los hijos del expresidente en la obra.

Sin tener una formación académica en el ramo, Bobby López Beltrán se encargó de revisar el proyecto, una de las mega obras que impulsó López Obrador en el sexenio pasado. Para diferentes expertos en materia ferroviaria, la Secretaría de la Marina (Semar) no tenía el conocimiento suficiente para hacerse cargo de una obra de esa naturaleza.

Durante el sexenio anterior, se le otorgaron facultades adicionales a la Semar y a la Secretaría de la Defensa Nacional. Ambas se encargaron de la construcción de todas las mega obras del gobierno de López Obrador, como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el Tren Maya, la refinería Dos Bocas y el tren Interoceánico.

Las dos dependencias son garantes de la soberanía nacional, pero no tenían que ejercer labores de las instancias civiles. López Obrador le quitó la tutela de las aduanas a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (SICT) para entregárselas a la Sedena.

La celeridad de las mega obras López Obrador

López Obrador ordenó acelerar la construcción de sus mega proyectos. En tiempo récord el gobierno federal, mediante la Sedena y la Semar, tendrían que enfocarse a la edificación de las principales obras. El 21 de marzo de 2022 López Obrador inauguró el AIFA.

En ese momento, el expresidente presumió que el nuevo aeropuerto estaba en funcionamiento en poco tiempo. Esto en contraste con el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) que se construía en Texcoco, Estado de México, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

López Obrador aseguró que el nuevo AIFA era mucho más económico que el NAIM. Sin embargo, la decisión meramente política que tomó el tabasqueño provocó el rechazo de la inversión extranjera, que durante el sexenio pasado fue la más baja del presente siglo. Ello, aunado a que la mayoría de las aerolíneas no trasladaron sus servicios al nuevo centro aeroportuario y siguieron en el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

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El 1 de julio de 2022 el exmandatario federal inauguró la refinería Dos Bocas, la cual también presentó constantes fallas como inundaciones por las lluvias torrenciales, así como la falta de infraestructura para licuar gas. Esto la dejó como un espacio de refinamiento sin capacidades reales de mejoramiento del sistema de procesamiento de combustibles en el país.

Pero López Obrador también inauguró el Tren Maya el 15 de diciembre de 2023. Pese a la resistencia de los grupos defensores del medio ambiente y de las comunidades indígenas, el exmandatario continuó con su capricho para concluir una obra que causó un ecocidio de dimensiones impensadas.

Además de las afectaciones masivas al medio ambiente, la obra que tuvo que ser concluida en tiempo récord presentó constantes fallas como descarrilamientos ligeros de algunos vagones, así como suspensiones en recorridos y falta de demanda de los servicios por parte de la población que no considera al mismo como un mecanismo de transporte seguro y confiable.

Los hijos incómodos de AMLO

Durante el sexenio pasado, López Obrador se encargó de defender a sus hijos, a quienes excusó sobre los señalamientos que se efectuaron en torno a los beneficios económicos que obtuvieron en el gobierno de su padre. José Manuel López Beltrán fue el primero de los señalados.

Contrario al discurso que pregonó su padre durante años, en los que aseveró que se debía vivir con la justa medianía como parte de la austeridad franciscana, el mayor de los hijos de López Obrador fue exhibido por vivir en una lujosa residencia en Houston, Texas, propiedad de uno de los accionistas de Baker Hughes, principal beneficiaria de contratos de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que fue bautizado como ”la casa gris”.

Después se filtraron audios en los que aparecieron diferentes empresarios beneficiados de las licitaciones de la construcción del Tren Maya, quienes a su vez fueron amigos de Bobby López Beltrán. Los susodichos reconocieron que tuvieron que pagar sobornos para permitirles la colocación de balastro, necesario para el funcionamiento del sistema de transporte.

Posteriormente, apareció Andy López Beltrán, quien se insertó en la política directamente como secretario de Organización de Morena. Eb junio pasado, apareció en un lujoso restaurante de Tokio, Japón, donde exhibió, nuevamente, una forma de vida completamente distinta a la que tanto ensalzó su padre.

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El expresidente trató de atajar las críticas contra la opulente manera de vivir de sus hijos, al señalar que se trataban de ataques orquestados por la oposición. Según el líder de la autollamada “cuarta transformación”, su fuerza moral era superior que las críticas de sus adversarios.

Ahora, con la administración de Claudia Sheinbaum, cada vez se ventilan más casos de corrupción que implican directamente a los excolaboradores de López Obrador como Adán Augusto López, Rafael Ojeda y los distintos señalamientos que se han configurado en contra de sus hijos.

El ex mandatario federal se ha retirado—al menos de los reflectores—y no ha sido capaz de garantizar una plena protección a sus hijos. El reciente siniestro en el Tren Interoceánico retoma el necesario debate sobre la participación directa del hijo de López Obrador. Aunque evidentemente la administración de Sheinbaum deslindará de cualquier responsabilidad a la progenie del tabasqueño.

Apéndice: El siniestro del Tren Interoceánico rememora la tragedia de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, el 3 de mayo de 2021, cuando murieron 13 personas. Ninguno de los responsables del mismo fue aprehendido, dada la impunidad que le garantizó Sheinbaum a sus antecesores en la jefatura de Gobierno de la capital del país.

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