La tarde del viernes 30 de mayo, elementos de la policía municipal de Pachuca atropellaron a un perro debido a que circulaban a exceso de velocidad por la avenida principal de la colonia San Cayetano.
El hecho ocurrió cerca del tianguis que se instala cada domingo en esa zona. Tras el incidente, el colectivo animalista “La Jauría de Balú” presentó una denuncia formal.
De acuerdo con testigos, la patrulla avanzaba a gran velocidad y sin la torreta encendida cuando embistió al animal que cruzaba la calle. A pesar del atropellamiento, los oficiales continuaron su camino sin brindar auxilio.
Un comerciante los siguió hasta obligarlos a regresar con el apoyo de otros vendedores que confrontaron a los policías y les reclamaron su negligencia. Al ser encarados, los agentes se justificaron diciendo que “tenían prisa”.

Finalmente, los uniformados volvieron al lugar del accidente y recogieron el cuerpo del perro. Alba Luisa Jiménez, presidenta de “La Jauría de Balú”, informó a CENTRAL Hidalgo los agentes evitaron identificarse; uno de ellos incluso se negó a mostrar el rostro al no querer retirarse el cubrebocas.
La activista también denunció que, pese a haber solicitado apoyo al 911, ninguna otra unidad acudió a la escena, lo que calificó como una omisión grave.
Además, criticó que el cuerpo del perro fuera colocado directamente en la batea de la patrulla. Dijo que esto constituye una falta administrativa y demuestra el desconocimiento de los protocolos oficiales para el manejo de cadáveres de animales.
La Jauría de Balú calificó como un acto de crueldad el hecho de que los policías de Pachuca abandonaran al perro luego de atropellarlo y, posteriormente, desaparecieran con el cuerpo, impidiendo su análisis o resguardo.
Por ello, Alba Luisa Jiménez formalizó una denuncia y expresó su preocupación por la pérdida del cadáver, ya que sin el cuerpo no se puede confirmar legalmente la muerte del animal, lo que debilita la denuncia.
El maltrato animal en Hidalgo
El pasado 29 de mayo, autoridades educativas de la primaria Frida Kahlo, en el municipio de Mineral de la Reforma, organizaron una exhibición de pelea de gallos durante un evento por el Día de la Familia. Esto desató una fuerte polémica entre madres, padres de familia, colectivos animalistas y usuarios en redes sociales.
Algunos asistentes justificaron que los animales estaban protegidos y que la actividad tenía fines culturales. Sin embargo, la organización “La Jauría de Balú” condenó la iniciativa, al considerar que se normaliza la violencia frente a menores de edad. Por ello, pidió sanciones para los responsables y que se impida realizar este tipo de eventos en centros escolares.
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A la par, la organización también denunció las graves afectaciones que han sufrido perros y gatos en situación de calle a causa de las intensas lluvias en Pachuca.
El 27 de mayo, “La Jauría de Balú” rescató a Toto, un cachorro atropellado mientras intentaba cruzar el Río de las Avenidas durante una tormenta. El perro sufrió fracturas en ambas patas delanteras y permanece hospitalizado en una clínica privada, donde recibe atención especializada. Un día después, encontraron a Clío, otro perro en situación de calle con una lesión visible.
El 28 de mayo, la caída de una barda en la colonia Colinas de Plata provocó la muerte de dos perros. También se reportó la presencia de un perro muerto en aguas estancadas de San Fernando.
Ante este panorama, “La Jauría de Balú” señaló la falta de apoyo institucional para atender a los animales durante contingencias climáticas. Su presidenta, Alba Luisa Jiménez del Ángel, hizo un llamado a los ayuntamientos para que integren el bienestar animal en los protocolos de Protección Civil.
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