La Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) evitó el secuestro de una mujer en Santiago Tulantepec y el robo de equipo valuado en aproximadamente un millón de pesos en Atitalaquia.
En un comunicado, la dependencia explicó que ambos hechos ocurrieron durante el 9 de febrero.
La SSH recibió un reporte a través del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i). Un ciudadano alertó del secuestro de una mujer en el municipio de Santiago Tulantepec.
Esto tras que mencionara que un familiar de la víctima recibió mensajes de texto en los que le solicitó 50 mil pesos a cambio de la libertad de la persona. Sin embargo, indicó que tenían la ubicación en tiempo real de la mujer, por lo que pidió apoyo de las autoridades para ayudarla.

Los elementos estatales activaron los protocolos correspondientes y hallaron a la mujer en una calle de la colonia Lázaro Cárdenas. La víctima estaba desorientada y con una crisis nerviosa, por lo que necesitó atención inmediata para su recuperación.
Tras tranquilizarse, proporcionó información que derivó en la localización de una camioneta utilizada para su secuestro. Además, los agentes arrestaron a dos personas de 24 y 18 años por su presunta participación en el delito.
La víctima recibió apoyo por parte de la Policía de Hidalgo para reunirse con sus familiares correspondientes, mientras que las personas involucradas en el secuestro fueron puestas a disposición de la autoridad competente.
Frustran robo millonario en Atitalaquia
El segundo hecho se registró al interior de la subestación de una empresa ubicada sobre la carretera Tula–Jorobas. A la altura del tramo Parque Industrial, en el municipio de Atitalaquia.

Ahí, agentes estatales observaron a cuatro sujetos intentando huir en una camioneta tras ocasionar daños al acceso principal del inmueble. Después de una persecución, los interceptaron y arrestaron.
Tres de los hombres son originarios de Michoacán y uno más de Veracruz, el cual tiene antecedentes penales por el delito de robo agravado. Las primeras averiguaciones sugieren que forman parte de una célula criminal a nivel nacional que roba y vende infraestructura especializada.

Asimismo, les aseguraron 30 tarjetas tipo rack y equipo sustraído de la subestación, cuyo valor comercial es de aproximadamente un millón de pesos. Por ello, quedaron a disposición del Ministerio Público para continuar con el proceso correspondiente.
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