La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se sigue diferenciando de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), pues mientras al tabasqueño nadie dentro de la estructura de Morena se atrevió a contestarle ni increparle algo, a la actual mandataria federal le cambiaron su reforma constitucional contra el nepotismo.
La iniciativa de la mandataria federal pretende eliminar una de las prácticas de corrupción más añejas en la vida política de México, el nepotismo. Sin embargo, el partido que supuestamente representa “el cambio verdadero” se ha negado a eliminar estas expresiones corruptivas hasta que se beneficien a las familias más poderosas dentro de la “Cuarta Transformación”.
La propuesta de Sheinbaum establecía que la modificación aplicaría en las elecciones federales intermedias de 2027. Pero el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el instituto político más mercenario que existe, impuso una reserva para aplazarla hasta 2030. Es con el fin de beneficiar a la actual senadora de ese instituto, Ruth González Silva, quien buscará la gubernatura de San Luis Potosí. Esto después de que concluya el periodo de su esposo, Ricardo Gallardo Corona.
Más de un partido se beneficia con el aplazamiento de la reforma contra el nepotismo
Pero el Verde Ecologista no sería el único beneficiado con el aplazamiento de la reforma constitucional contra el nepotismo. El senador de Morena, Saúl Monreal, también pretende heredar la gubernatura de Zacatecas que encabeza su hermano, David Monreal. El cual a su vez fue beneficiado del jerarca del clan, Ricardo Monreal, el expresidenciable y actual coordinador de la banca del partido guinda en San Lázaro.
Aunque originalmente esta reserva también beneficiaba al senador morenista, Félix Salgado Macedonio, quien pretendía heredar la gubernatura de Guerrero. La cual, en la actualidad encabeza su hija Evelyn Salgado Pineda. Pero la presión dentro de Morena provocó que este se bajara del barco, prolongando sus aspiraciones hasta 2033.
Aunque históricamente la persona que encabeza el país también tenía el control total del partido político en el poder, como sucedió con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN) y recientemente con Andrés Manuel López Obrador en Morena, con Claudia Sheinbaum no se ha observado dicha fuerza política presidencial que guíe al instituto político.
La mandataria federal sólo funge como una fuerza moral que trata de pedir a los integrantes de Morena que no hereden el poder. Ya que seguirían replicando las prácticas de corrupción que tanto criticaron.
Poder que no se ejerce, poder que ocupan otros
La historia política mexicana ha establecido que el liderazgo del país lo tiene la persona que encabeza al Poder Ejecutivo, quien al mismo tiempo era jefe de Estado y dirigente del partido. Con Claudia Sheinbaum este vacío de poder político comenzarán a disputarlo los grupos internos de Morena, quienes ante la ausencia—al menos pública—de López Obrador, tratarán de acaparar espacios que eran abarcados por el gran elector.
Como quedó evidenciado en este espacio con anterioridad, la “4T” está repleta de prácticas de nepotismo. Las familias Monreal, Alcalde, Batres, Taddei, Godoy Y López son algunos ejemplos de los clanes enquistados dentro de la transformación. Hay beneficios en la nómina de varios de sus integrantes sin que tengan el perfil, conocimiento o experiencia para desempeñar diferentes cargos en la administración pública.
La respuesta del mafioso partido Verde Ecologista es un ejemplo de los rechazos que existen contra la propuesta presidencial. Un partido que carece de cualquier “autoridad moral”, como diría el fundador de Morena, no tendría que impedir la aplicación de una reforma que sí representa una acción real contra la corrupción.
Morena, fuerza que opta por el pragmatismo para seguir ganando elecciones, ha permitido que un instituto que anteriormente apoyó al PAN y al PRI impida la aplicación de una reforma que elimina el beneficio de las herencias familiares en la política mexicana.
Si el PRI tuvo algunos de los capítulos más vergonzosos de la historia política mexicana, con la famosa expresión del expresidente de México, José López Portillo, sobre la inclusión de su hijo, José Ramón, en su gabinete ampliado con “el orgullo de mi nepotismo”,Morena pretende también dejar una huella con “no es nepotismo si somos hermanos” expresado por el senador Saúl Monreal al momento de dejar en claro que buscará la gubernatura de Zacatecas.
La hipocresía del nepotismo guinda
La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján, condenó que las familias políticas en el partido aplazaran la reforma de Claudia Sheinbaum. El chiste se cuenta solo. La exsecretaria de Gobernación es producto del nepotismo morenista. Ya que su madre, Bertha Luján, fue funcionaria del gobierno de la Ciudad de México durante la administración de López Obrador. Y su hermana, Bertha Alcalde Luján, es la actual fiscal de la capital del país.
La lideresa nacional de Morena ha apostado por una serie de candados para impedir el nepotismo en el partido. La distorsión del entendimiento de esta palabra puede ser la razón por la cual quieren rechazar que tener a familiares en el ámbito público no es casualidad, sino una causalidad provocada por estas prácticas de corrupción.
Sheinbaum ya vaticinó que, de beneficiar a sus familiares, a Morena le irá mal en las elecciones. La primera gran caída que podría padecer el partido. A la ciudadanía no le gusta que los familiares se hereden el poder entre ellos. La monarquía desapareció, aunque a Regeneración Nacional no le interese esto.
Lo más contrastante de esta hipocresía es que tanto el PAN como Movimiento Ciudadano (MC) votaron sin modificaciones la reforma constitucional planteada por la presidenta. El mundo de cabeza.
Sin la reforma contra el nepotismo permanecerán los de siempre
Pero este aplazamiento de la reforma constitucional contra el nepotismo no sólo beneficia a Morena, sino paradójicamente a MC. Mariana Rodríguez, la polémica influencer que quiso ser alcaldesa de Monterrey, puede competir por la gubernatura de Nuevo León que actualmente encabeza su esposo, Samuel García.
Así, los mismos de siempre quieren dejarse el poder para seguir viviendo del erario. Y, sobre todo, evitar que sean investigados por casos de corrupción. Todo queda en familia, mientras que la corrupción que supuestamente no volvería a replicarse en Morena está más vigente que antes.
Si los Monreal quieren seguir heredándose Zacatecas como un terruño, como lo fue el Estado de México para los Del Mazo y Oaxaca para los Murat, se observará un castigo electoral. La inseguridad y violencia que padece esa entidad no es un sello nuevo. Sino que tiene sus antecedentes desde que Ricardo gobernó el estado con un deterioro crónico de las condiciones de legalidad.
Apéndice
Los caciquismos tradicionales del priismo se han transformado. Al menos en el color, dejaron de ser rojos para tornarse guindas. Pero con una clara réplica de todas las expresiones que supuestamente dejaron de aplicarse en el país.
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