La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que Pablo Gómez deja la titularidad de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para encabezar la comisión presidencial de la reforma electoral y su lugar será ocupado por Omar Reyes Colmenares, uno de los personajes más cercanos al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch.
Después de diez meses, Sheinbaum realizó el segundo cambio en su gabinete. La primera salida fue de Rogelio Ramírez de la O de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) el pasado 9 de marzo, cuando fue sustituido por Édgar Amador Zamora, uno de los perfiles más cercanos a la mandataria federal.
Aunque Pablo Gómez no era uno de los personajes más cercanos y de confianza de la presidenta, tenía el apoyo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Por lo cual finalmente logró asumir su poder para colocar en la UIF a un personaje de mayor confianza del hombre más poderoso del gabinete de Sheinbaum.
La mirada de la presidenta en temas de seguridad es distinta a la de su antecesor. Mientras que López Obrador entregó todo el poder a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Sheinbaum ha optado por concentrar la estrategia de seguridad en los cargos principales, encabezados por Omar García Harfuch, quien ha retomado el control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que había sido controlado por las fuerzas castrenses en el sexenio pasado.
La estrategia de Claudia Sheinbaum
La salida de Gómez obedece a un viraje en el timón. La presidenta ha decidido restablecer una estrategia de seguridad que ha dejado en los últimos diez meses una diferencia clara con el sexenio pasado. Tal como el combate al huachicoleo, que prácticamente, según el tabasqueño, lo eliminó por decreto.
La intención de Sheinbaum es la coordinación en el combate al lavado de dinero, y por ello la UIF es una instancia clave. Pero durante la gestión de Gómez no se obtuvo ninguna respuesta positiva, debido a que constantemente se rehusó al trabajo coordinado con la SSPC.
Las críticas contra Pablo Gómez se incrementaron después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señalara que el gobierno mexicano—la UIF como institución responsable—de advertir sobre los presuntos casos de lavado de dinero que cometieron Vector, Intercam y CIBanco. Por lo cual creció el recelo del gobierno de Donald Trump, ya sea por incompetencia o desinterés de las instituciones mexicanas.
El alfil de Harfuch
La llegada de Omar Reyes Colmenares a la UIF representa un símbolo de empoderamiento a Omar García Harfuch. El secretario de Seguridad tendrá a su disposición el área de inteligencia financiera más importante del país. Y servirá para fortalecer las acciones de combate al lavado de dinero de la delincuencia organizada.
El nuevo responsable de la UIF es uno de los personajes de mayor confianza de García Harfuch. Lo conoció desde 2019, cuando lo invitó a colaborar en el gabinete de Claudia Sheinbaum en la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y que pretende establecer lazos más cercanos con la SSPC.
Sin efectivos a su disposición, García Harfuch se encarga de una institución que en la actualidad solo se puede encargar de labores de inteligencia. Y por ello la adhesión de la UIF a la SSPC en términos de colaboración le permitirá tener mayores herramientas de combate a la inseguridad.
En tanto, que se fortalece como el principal presidenciable del actual gabinete para 2030. La presidenta se ha inclinado en constantes ocasiones por Harfuch, a quien considera como uno de los personajes de mayor confianza. Y en la medida que logre las salidas de más leales a Obrador, podrá tener mayores posibilidades de convertirse en el candidato de Palacio Nacional.
A diferencia de otros perfiles que han sido cuestionados, como Andrés Manuel López Beltrán, por su incapacidad de operar políticamente para el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Durango y Veracruz, y su afán de mantener una vida llena de lujos y excesos. Harfuch mantiene una imagen seria, acompañada de los resultados en el combate a la inseguridad que ha entregado en los primeros meses de este sexenio.
Por ello, esta jugada de Sheinbaum no solo se analiza como una emancipación ligera de la presidenta con respecto a López Obrador. Sino también como un espaldarazo a García Harfuch para colocarlo como el principal aspirante desde el gobierno federal para suceder a la presidenta.
La reforma electoral que no mejorará al sistema mexicano
Después de que cinco de los 11 consejeros electorales del Instituto Nacional Electoral (INE) votaron en contra de validar la elección judicial del pasado 1 de junio, la presidenta Sheinbaum evidenció parte del legado vengativo de su antecesor. Y anunció que era necesario impulsar una reforma política electoral, para cambiar el modelo de designación de los integrantes del organismo electoral.
Las palabras amenazantes de la presidenta muestran un halo de venganza política, similar al que incurrió López Obrador en contra del Poder Judicial. Y en esta ocasión pretende justificar estas acciones con el desgastado alegato del excesivo gasto que implican las elecciones y las prerrogativas a los partidos políticos.
La creación de una comisión para la reforma electoral
Para aterrizar esta iniciativa, decidió crear una comisión presidencial para la reforma electoral que encabezará por Pablo Gómez. A quien decidieron expulsar del gabinete creándole un organismo efímero para supuestamente recabar las propuestas ciudadanas para la reforma política.
Las dudas que existen respecto al éxito de esta comisión presidencial tienen sus orígenes en la fallida reforma al Poder Judicial, que no mejoró el sistema de impartición de justicia del país, y que será lo mismo en la modificación electoral, que busca, controlar al INE por medio de “la elección por voto popular de los consejeros electorales”.
A pesar de que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, está completamente controlada por Morena, aún existieron resistencias dentro del instituto para validar las irregularidades que se cometieron en el proceso de la elección judicial y por ello ahora pretenden atentar contra el organismo electoral.
Incluso la mandataria federal había advertido sobre la posibilidad de eliminar los cargos plurinominales al supuestamente representar un gasto excesivo para el erario. No obstante, entre los propios miembros de Morena esta propuesta era inviable, ya que también atentaba contra los intereses de ese partido. Y que por medio de esa vía pudo alcanzar una sobrerrepresentación legislativa en el Congreso de la Unión.
Apéndice: La presidenta ha realizado dos tibios movimientos en el gabinete para depurar al gobierno de los incondicionales de López Obrador. Pero aún están diversos personajes cobijados por el expresidente que siguen cobrando de la Federación con pésimos resultados.
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