¡Comparte!

El Parque Nacional “El Chico”, ubicado en el municipio de Mineral del Chico, perdió varias hectáreas de oyamel a causa de la plaga del gusano descortezador. 

En entrevista, la titular de la Comisión Estatal de Biodiversidad de Hidalgo (COESBIOH), Erika Ortigoza Vázquez, comentó que ha aplicado 600 inyecciones mecánicas para evitar la propagación de dicha plaga. 

Dichas inyecciones propiciaron que el 99 por ciento de los árboles jóvenes tuvieran inmunidad a la plaga y sobrevivieran. 

Sin embargo, dijo que alrededor de 22 mil 123 árboles distribuidos en varias hectáreas tuvieron que derribarse por la plaga de gusano descortezador a través de acciones direccionadas, estudiadas y analizadas. Con ello, evitan que la plaga colonice ejemplares vivos, ya que la tala es únicamente de árboles muertos. 

Parque Nacional “El Chico” perdió hectáreas de árboles por plaga del gusano descortezador
Talando árboles infectados de gunaso descortezador. Credit: Especial

Erika Ortigoza también señaló que el personal encargado de atender al Parque Nacional “El Chico” ha plantado diez mil plantas de oyamel para reforestarlo. Además, indicó que el Gobierno Estatal otorgó un millón 500 mil pesos para continuar con el saneamiento del lugar durante 2026. 

Igualmente, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) destinará más recursos para las labores de saneamiento, pero sin precisar la cantidad. 

Las acciones contra el gusano descortezador en 2025 

En enero de 2023, ejidatarios del Parque Nacional “El Chico” reportaron que los árboles de oyamel tenían grumos y manchones amarillos, anaranjados, rojizos o grises. Por ello, los tres niveles de gobierno iniciaron con un plan de contingencia. 

Sin embargo, el incendio forestal de 2024 y la sequía de ese mismo año propiciaron la reproducción del gusano descortezador. Desde entonces, las autoridades iniciaron acciones de saneamiento para controlar la plaga. 

En entrevista con CENTRAL Hidalgo, Erika Ortigoza destacó que, durante 2025, utilizó drones LIDAR para supervisar el parque. Con ello, encontraron que 519 hectáreas estaban desvitalizadas. 

Además, comentó que las autoridades atendieron solo 223 hectáreas afectadas por la plaga, ya que son las que les corresponde por ley. El resto de las 293 hectáreas son supervisadas por los ejidatarios a quienes pertenecen. 

Igualmente, 12 millones de pesos los utilizó para equipar y capacitar al personal. También para renta de maquinaria astilladora, los químicos para el control de la plaga y los salarios de las brigadas. 

En cuanto a la madera de los árboles derribados, esta es procesada hasta “su mínima expresión” para aprovechar el material. El objetivo es crear senderos y mejorar la retención del suelo en el Parque Nacional “El Chico”. 

Te puede interesar:

Jorge Guzmán

Jorge Guzmán

Licenciado en Comunicación, amante del periodismo y de los gatos. Siempre hay una historia que contar y qué mejor que ser recordado por ella.