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La titular de la Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH), Vanesa Escalante Arroyo, reveló que hay padres y madres que se niegan a vacunar a sus hijos contra el sarampión. 

La funcionaria señaló que, durante la estrategia de vacunación casa por casa en los municipios de Hidalgo, encontraron familias que niegan colocar el biológico a sus menores de edad. 

Indicó que las principales razones de que los padres se nieguen a vacunar a sus hijos contra el sarampión son por creencias personales o la desinformación sobre sus efectos. Sin embargo, no especificó en qué zonas de Hidalgo ocurren estas situaciones. 

Hemos identificado que existe cierto tipo de renuencia por parte de la población (a vacunarse). Nos hemos encontrado, desafortunadamente, con ciertos núcleos familiares donde no quieren vacunar a sus niñas y sus niños”. 

En cambio, exhortó a la población a vacunarse y entender que la estrategia tiene el objetivo de dar cobertura a las zonas con rezagos para evitar brotes mayores del sarampión. 

Salud Hidalgo detecta resistencia de padres a vacunar a sus hijos contra el sarampión
Titular de la Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH), Vanesa Escalante Arroyo. Credit: Especial

En la “conferencia mañanera” del 9 de febrero, indicó que hay siete casos confirmados de la enfermedad en la entidad. De ellos, tres están en la ciudad de Pachuca: una niña de un año, un bebé de siete meses y un hombre de 31 años. 

Otros dos casos están en Actopan y corresponden a mujeres de 21 y 30 años, mientras que en Santiago de Anaya hay un niño de cuatro años y una mujer de 48 contagiados. 

Ante estos riesgos, personal de la SSH ha iniciado con brigadas de salud para aplicar las vacunas correspondientes a la población. De esta forma, aplica los refuerzos en zonas con mayor flujo de población, como escuelas, plazas comerciales, entre otros. 

¿Qué es el sarampión y quienes deben vacunarse? 

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a menores de edad y personas no vacunadas. Los síntomas inician entre los 7 y 21 días tras estar en contacto con el virus. 

Entre ellos destacan la fiebre alta, tos, escurrimiento nasal, ojos llorosos o enrojecidos, así como pequeñas manchas en la boca y sarpullido que empieza en la cara. Días después, comienza a extenderse por el cuerpo. 

La enfermedad puede causar inflamación de la garganta y bronquios, infecciones del oído, neumonía, inflamación del cerebro y la muerte. 

Por ello, la SSH aplica dos tipos de vacuna: la triple viral SRP y la doble viral SR con diversas dosis. La “dosis cero” es para infantes de 6 a 11 meses y la primera dosis ocurre a los 12 meses. 

Tras ello, el infante recibirá otra vacunación a los 18 meses para reforzar las defensas en su cuerpo. Las personas de 10 a 49 años pueden acudir a vacunarse si tienen dudas en su esquema de salud. 

Las personas mayores de 50 años no lo requieren debido a que la SSH concluye que ya padecieron la enfermedad u obtuvieron la vacuna antes. 

En cuanto a las medidas de prevención, es necesario cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar. También lavarse las manos frecuentemente, utilizar cubrebocas y evitar la automedicación. 

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Jorge Guzmán

Jorge Guzmán

Licenciado en Comunicación, amante del periodismo y de los gatos. Siempre hay una historia que contar y qué mejor que ser recordado por ella.