Manifestantes señalaron que policías de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) presuntamente golpeó a algunas de las mujeres detenidas por las protestas del 8M.
El pasado sábado, una manifestación que se anticipaba como pacífica derivó en enfrentamientos entre manifestantes y granaderos de la división antimotines de la policía estatal.
Los conflictos iniciaron por agresiones al Reloj Monumental, pero incrementaron ante intentos por tirar las vallas de Palacio de Gobierno, la sede del Poder Ejecutivo de Hidalgo.
Sin embargo, tanto el gobierno estatal como las manifestantes coincidieron en que dichos actos fueron perpetrados por un grupo de choque, compuesto principalmente por hombres, que se infiltró en la marcha, dañando así la imagen de la protesta.
Pese a eso, la intensidad de las agresiones provocó que policías granaderos también golpearan a mujeres manifestantes en el 8M de Pachuca. Al menos cuatro de ellas fueron detenidas, igual que tres sujetos identificados como agitadores.
Incluso, las víctimas aseguraron que los granaderos las trasladaron a Palacio de Gobierno, donde las golpearon, intimidaron y presuntamente drogaron.
CENTRAL Hidalgo recogió los testimonios de colectivos y participantes de la marcha, para documentar cómo fue la infiltración del grupo de choque y las agresiones de la Policía Estatal.

Infiltrados alteran el rumbo de una marcha pacífica
Una de las organizadoras del contingente de la colectiva “Mercadita Las Insurgentas Feminista”, Yen “N”, asegura que fue atacada por granaderos de la SSPH en las inmediaciones del Reloj Monumental de Pachuca.
A la par que las manifestantes hablaban sobre sus casos de violencia de género frente a dicho monumento, recibió una alerta sobre siete personas con rostro cubierto con las características del bloque negro, en el jardín de Niños Héroes.
Esto resultaba alarmante, debido a que ellas acordaron que no habría ningún bloque negro durante la protesta.
“Los contingentes se detuvieron en el Reloj (…). Sin embargo, hubo más ruido por el otro lado, ya que -el bloque negro- estaba accionando. Inmediatamente comencé a gritarles al contingente que nosotras no habíamos convocado a bloque negro y no sabíamos quiénes eran.”
Tras esto, la manifestación avanzó hacia la calle Guerrero en Pachuca. Sin embargo, personas sin identificar comenzaron a hacer destrozos, derrumbando una de las vallas metálicas de seguridad que resguardaban al Reloj Monumental.

Al ver lo ocurrido, Yen comenzó a pedir apoyo de las manifestantes para detener la caída de las vallas. Sin embargo, el esfuerzo fue en vano.
Momentos después, los infiltrados que aparentaban pertenecer al bloque negro destrozaron las artesanías que estaban dentro del Reloj Monumental. Posteriormente, huyeron en dirección a la Plaza Juárez.
“Veo que el dichoso bloque sale corriendo del Reloj y yo, por impedir el paso hacia el contingente, me atravesé, a lo cual quisieron pasar a fuerza y sin dejar de correr. Quien estaba hasta enfrente (los infiltrados) me toma del chaleco para tirarme, me arrastró y los otros pasaron encima de mí.”
Parte de la colectiva “Mercadita Las Insurgentas Feminista” persiguió a estas personas infiltradas, cuyos pasamontañas impedían determinar su sexo. Ellos terminaron por escabullirse entre las miles de manifestantes de la capital de Hidalgo.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE WHATSAPP “CAFÉ Y CHISMECITO”
Policías detienen y golpean a mujeres durante el 8M en Pachuca
Asimismo, hubo otro grupo de choque que tiró las primeras vallas de seguridad que resguardaban el Palacio de Gobierno, a casi un kilómetro de donde ocurrieron los primeros altercados.
La violencia desatada por dichas personas provocó que los granaderos de la SSPH actuaran contra las manifestantes, lanzando gases de colores.
Andrea fue una de las jóvenes detenidas por los granaderos en ese momento de la manifestación. No solo ella, pues también aprehendieron a su hermana menor de edad en los enfrentamientos de Plaza Juárez, provocados por presuntos infiltrados.
Ella aseguró que los elementos de la Policía Estatal las llevaron hasta un sótano en Palacio de Gobierno. Destacó que, en ese espacio, fueron golpeadas. De igual forma, dijo que las autoridades presuntamente drogaron a su hermana en estas acciones, aunque no precisó más detalles.
“Yo fui una de las detenidas junto con mi hermana que es menor de edad. Hubo golpes, drogaron a mi hermana y nos golpearon. Nos tenían en un sótano de Palacio de Gobierno.”
Sin embargo, sus compañeras manifestantes presionaron afuera de Palacio de Gobierno para su liberación. Los policías de la SSPH finalmente las dejaron libres esa noche, tras lo cual, ellas recibieron apoyo de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH).

A pesar del apoyo de la CDHEH, Andrea teme por posibles represalias de la SSPH. Dijo que, antes de su liberación, les pidieron personales.
Asimismo, la colectiva “Comité Cerezo México” inició una recolecta de firmas para visibilizar que una de sus integrantes también fue arrestada.
Según su portal oficial, la defensora de derechos humanos, Ashley Odeth Pedraza Cerón, también fue detenida de forma arbitraria por protestar.
“(Los granaderos) lanzaron gases lacrimógenos y polvos de exterior en contra de manifestantes, entre ellas, algunas menores de edad (…) Ashley (…) fue detenida de manera arbitraria, gaseada, pateada e insultada por parte de los cuerpos de granaderos.”
La colectiva exhortó a las autoridades a que sancionen a los policías responsables de detener y golpear a mujeres en Pachuca durante el 8M. También, exigió que garanticen el derecho humano de protesta de cada manifestante.
Las agresiones de los granaderos
Desde que las manifestantes leían denuncias por violencia de género en las vallas de Palacio de Gobierno, “Marisa” -nombre elegido como anonimato- fue agredida por los granaderos.
Cuando se acercaron a dichas murallas, uno de los granaderos la roció a ella y sus compañeras un gas lacrimógeno a través de los resquicios que tenían las vallas, según expuso.
“Estaba yo parada leyendo los carteles que estaban sobre la valla, y en eso los policías lanzaron entre las rendijitas gas lacrimógeno y a varias chicas nos cayó en la cara. (Me provocó) ardor en los ojos, nariz, dolor de cabeza. Aún me duele la cabeza.”
Por su parte, “Reina”, relató que, durante los enfrentamientos en Palacio de Gobierno, ella y sus compañeras intentaron cubrir con sus carteles los orificios por donde los granaderos rociaban el gas.
Al mismo tiempo, las que no pudieron alejarse para evitar el impacto en su rostro recibieron golpes. Al menos ella recibió un “macanazo” en el abdomen” por parte de otros ganaderos que custodiaban la zona.
Esa situación también le ocurrió a “Valeria”. Al intentar ayudar a una menor de edad afectada por el gas lacrimógeno, recibió un golpe con un ladrillo en una espalda, presuntamente hecho por una policía.
“La tiraron (a la menor de edad) y la estaban jalando hacia Palacio de Gobierno, y pues lo que hice fue acercarme a ayudarla (…) Agarré a la chica y cuando me agacho siento un golpe muy fuerte en la espalda (…) y me percato de que una de las policías tenía un ladrillo y su compañera (otra policía) le preguntó que de dónde lo había sacado, y dijo: ‘el ladrillo lo aventaron las pinches locas y pues yo lo agarré para pegarle a la otra loca’, refiriéndose a mí.”
Las colectivas y demás participantes en la marcha responsabilizaron al Gobierno de Hidalgo por las agresiones.
Pese a ello, la Coordinación General de Comunicación Gubernamental indicó que los incidentes fueron responsabilidad del grupo de choque que comenzó el ataque. Dicha dependencia aseguró que respetan a las mujeres y que solo actuaron conforme a sus protocolos.
Te puede interesar:
dando clic en el periódico